La niña más rica del mundo

Publicado en noviembre 17, 2009

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Micaela tiene 11 años. Es de una familia pobre, muy pobre. El día que encontró en su escuela una billetera con mucha plata (para ella más de lo que vio en su vida) volvió a su casa temerosa de que su madre la retara por lo que acababa de hacer: devolver la billetera a su dueño. Esta es la historia (*) de una niña muy pobre en un sentido, pero muy rica en el que más importa.

Micaela tiene 11 años y en su casa viven una situación económica muy dura; por eso, el día que encontró en su escuela una billetera llena de plata y la devolvió, al regresar tenía temor de contarle a su madre lo que había hecho.
Su mamá hoy está orgullosa de ella y la acompañó ayer a recibir una distinción que le entregaron en el Concejo Deliberante por su buena acción.
Micaela Jimena Pagano concurre a la Escuela 1-395 Pedro de Mendoza. Vive en el paraje Los Claveles, del distrito Rama Caída. Hace unos días en el patio de la escuela se encontró tirada una billetera que aparentemente contenía más de $1.000.
Sin dudarlo fue corriendo y le contó del hallazgo a su maestra, quien junto con la escuela se encargó de buscar al dueño, que resultó ser un comerciante de la zona que luego le regaló a Micaela un par de zapatillas que ayer llevaba puestas.
Su mamá, Karina Ancalao, contó que ese día su hija llegó con un poco de temor a su reacción por haber devuelto una billetera con un dinero que, aunque no se sabe con precisión su monto, les hubiera venido muy bien por su complicada situación socioeconómica.

Más ayuda
De hecho, este fin de semana miembros del grupo solidario del Club IKA de San Rafael los asistieron con ropa, regalos y alimentos. La acción solidaria se repitió dos veces.
Micaela, después de ser reconocida en el Concejo, contó que “encontré una billetera con plata entrando a la escuela, no sé cuánta plata había. Fui corriendo a decirle a mi maestra y ella buscó de quién era. No tenía datos la billetera; el dueño me agradeció y me compró unas zapatillas, me siento contenta con esto”.
En su escuela la reacción fue dividida.
Algunos la felicitaron y otros, con la picardía propia de los niños, la cargaron por haber devuelto la plata.
“Algunos compañeros me dijeron que estaba muy bueno pero otros me decían que era una tonta porque la billetera tenía mucha plata”, dijo Micaela riendo.
Orgullosa por ella, su madre, agradeció “a la gente del IKA de la agrupación amigos solidarios, que nos llevaron regalos, calzados y el domingo volvieron a ir y llevaron mercadería, porque nosotros estamos en una condición un poco complicada y vivimos en una casa un tanto precaria”.

 

(*) Nota que escribí y que salió publicada en Diario Uno.

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Publicado en: Noticias, periodismo